Cada mañana es una buena noticia, cada niño que nace es una buena noticia, cada hombre justo es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor, es un soldado menos. Todo esto y mucho más, lo aprendí de mi madre, se llamaba Sara, la elegí como madre por la misma razón por la que Dios la eligió como hija. Nunca pudo aprender nada puesto que, cada vez que estaba por aprender, llegaba la felicidad y la distraía. Nunca usó agenda porque hacía sólo lo que amaba y eso, se lo recordaba el corazón. Se dedicó sólo a vivir y no le quedó tiempo para otra cosa.
“ Mi hermano trabajaba en correos y un día le pidió dos horas de permiso a su jefe y éste se las negó. Mi hermano le dijo: “ Mire usted, es que voy a ser padre. El jefe le dijo, haber empezado por ahí. Tómese el tiempo que quiera y que le vaya bien. Como a las cinco horas regresaba mi hermano y el jefe le dijo: “ ¡Qué, niño o niña?. “ Que se yo, viejo, ahora hay que esperar nueve meses.”
sábado, 9 de julio de 2011
Carta a Facundo Cabral
Estimado Facundo:
¿Las palabras son armas que dan vida?, yo desearía que fueran más poderosas que aquellas que matan.
Desearía que la violencia desapareciera totalmente, y que en vez de destruir la vida, pudieramos construirla.
¿Cómo es que no logramos ver lo esencial?, lo esencial no se ve con los ojos dijo Antonio.
Me siento desgastado de tanto mal que hay en la TV, y peor de lo que hay en la calle.
Espero que nos veamos un día de estos para compartir ideas.
Cuídate.
Att. Tu amigo.
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